CÁTEDRA LIBRE: Bob Dylan, la piedra inquieta

En esta entrega, Ale The Rose reseña una de las obras de uno de los mas grandes poetas del género: “Like a Rolling Stone fue más una revolución que una canción”.

Por más que me digan que no, yo creo que escribir es muy fácil.

Lo difícil está en el cómo se hace.

Se puede escribir fácilmente: “Se me acabó el vino y estoy para atrás, mal”, pero para hacerles notar la diferencia, hay quien dijo: “Si el vino no llega al borde de tu copa. Si el viento te aparta a un lado mientras te agarrás con una mano y se suelta la otra y el sentimiento murió. Y el fuego de tu locomotora necesita un nuevo chispazo para encenderse. Y aunque la madera sea fácil de encontrar vos no tenés nada que ganar al ir por ella…… Y la soledad se eleva mientras el día cae”.

Evidentemente la diferencia es notable. Solo quien tiene la natural habilidad (porque es natural, sin vueltas) hace de lo simple, de lo cotidiano, arte.

El artista que les traigo hoy, hace 44 años hizo historia. Con una mano y una cabeza de genio emergente en pleno uso de sus poderes de creación, se ilumino para grabar: “Like a Rolling Stone”, un melodrama abstracto que pasó a la posteridad.

Yo tenía 18 años cuando escuché este tema por primera vez. Fue en el invierno de 1981en casa de Julia, mi novia de entonces. La Argentina, en plena dictadura, vivía prácticamente de espaldas al mundo y yo no conocía a Dylan más que como compositor de temas cantados por Joan Baez o haber escuchado “Blowing in the wind”. Cuando escuché los primeros segundos algo estalló en mi cerebro: era como cuando vuelve la luz tras un eclipse total de sol.

Eso me pasó en 1981, lo descubrí tarde pero me puse a buscar todo lo del tipo. En aquel 1965 ya todos los demás lo sabían. Cuando Frank Zappa lo escuchó por primera vez quiso dejar el mundo musical. “Sentí que si esto ganaba, y si lograba lo que se suponía debía lograr, yo no tenía nada más que hacer”, recordó más tarde. En Nueva Jersey, un adolecente Bruce Springsteen también se dio cuenta de que algo diferente había llegado a la música. “Elvis liberó nuestro cuerpo pero Dylan fue un paso más adelante e hizo un disco que liberó nuestra mente.” dijo años más tarde. En Londres, John Lennon y Paul McCartney lo escucharon con atención y admiración para después levantar su varita mágica con el gran Rubber Soul.

“Like a Rolling Stone” fue más una revolución que una canción.

El 16 de junio de 1965, en un estudio de Manhattan, Dylan y un grupo de sesionistas hicieron su propia historia.

Dylan y Tom Wilson que era el productor, habían pasado unas horas pésimas y frustrantes el día interior con otro grupo de músicos, habían grabado 6 tomas de “Like a Rolling Stone”.

Durante el primer minuto de la primera toma, el primer día, Dylan para y se queja: “Lo perdimos, amigo”. La otras toma encuentra a un loco jugando a ser el jefe: “Mi menor bemol suspendida cuarta, mi menor bemol sin la séptima, mi menor bemol suspendida”, les dice.

“Así es”, responde Dylan, lo que provoca unas carcajadas importantes.

Otra toma es destruida casi antes de comenzar por el recontracargado Hammond del organista Frank Owen, asegurándose Dylan que no fuera invitado al día siguiente.

Por suerte, lo intentaron otra vez. Al día siguiente, Owen y el guitarrista Al Gorgona se habían ido y entró Al Kooper, de 21 años, cuya presencia fue desisiva. Era guitarrista, pero fue invitado para que presenciara la grabación porque era fanático de Dylan, pero no se lo invitó para tocar en la sesión. Aunque el tipo tenía otras ideas.

“La sesión estaba programada para las dos de la tarde, pero llegué temprano, a la una y veinte, con mi guitarra. Me senté, la enchufé y precalenté”, recuerda. “A las dos menos cuarto, Dylan llegó con Mike Bloomfield, a quien yo no conocía.”

Cuando Kooper escuchó que Bloomfield empezaba a tocar, desenchufó su guitarra y se retiró hacia la consola, consciente de que no podía competir. “Me voló la cabeza, nunca había escuchado a un blanco tocar así”, dijo más tarde. El tipo terminó tocando el teclado histórico en la toma final peese a ser guitarrista.

“Like A Rolling Stone” llegó al nº 2 en Estados Unidos (no pudo desbancar a “Help“) y estuvo 12 semanas en la lista de los más vendidos. Esto impulsó a disco “Highway 61 Revisited” y alcanzó el puesto 3 de la lista de ventas. Hoy por hoy revistas como la Rolling Stone la consideran entre los cinco mejores álbumes de siempre.

Mucho se dijo y se escribió sobre el significado de la letra. Dylan, tan misterioso como es, no dio nunca muchas pistas. Pero tengo la impresión que vomitó la letra, desde su concepción en Londres y durante el tiempo que tardó en terminarla. Algunas veces decía que fueron diez páginas y en otras eran veinte las hojas que usó. El tema es que nunca había escrito tanto.

Se especulaba que esa tal “Miss Lonely” estaba dedicada a una mujer en particular, y que en realidad, la canción era un ataque a Andy Warhol por su comportamiento con ese juguete roto que resultó ser una de sus chicas. Joan Baez es otro nombre que se barajó. Pero, qué immmporta? Por qué no todos las personas y más también podrían haber sido parte?

El tema es que esta canción mezcla venganza, ternura, desprecio, amor. Sentimientos contrapuestos. Me quedo con el todo, con el frasco completo, esa forma de vomitar las palabras, el pulso y la tensión de la música.

Y sobre todo con el enorme impacto y la emoción que produjo a mediados de los 60.

“Like a Rolling Stone” marcó un antes y un después en el modo de concebir y escuchar música. Hubo unos cuantos de la vieja escuela que lo detestaron… Pero nada, ¡que en paz descansen! Los ejecutivos que insinuaron bloquear su salida a la luz, y sus acólitos, quedan para la Historia como absolutos tarados.

El genio del artista que sabe y mucho sobre el cómo escribir, se impuso a sus detractores y se permitió la licencia de seguir de a ratos la estela de lo que fue su barco insignia de la era eléctrica.

Después, es cierto, tuvo canciones de más perfección, pero quizá estas fueron demasiado perfectas, y ya se sabe que Bob Dylan es el mago de la imperfección.

Salud maestro.

Ale The Rose

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